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Las seis de la mañana no son para todo el mundo

14 de agosto de 2026 · Sierra de Carrascoy, Murcia

  • Running
  • Disciplina

Hay una diferencia enorme entre querer algo y estar dispuesto a pagarlo. La descubrí un martes de febrero, a oscuras, con el móvil sonando y el cuerpo entero pidiéndome diez minutos más.

Nadie te aplaude por levantarte. No hay foto que capture bien lo que cuesta poner los pies en el suelo frío. Lo que se ve después —el kilómetro bonito, la luz naranja entrando por el valle— es la consecuencia, no el trabajo.

Lo que aprendes cuando no hay testigos

Corriendo solo aprendes a distinguir dos voces. Una te dice que estás cansado. La otra te dice que no pasaría nada por parar hoy, que mañana lo compensas. La primera suele tener razón. La segunda miente siempre.

Al principio pensaba que la disciplina era apretar los dientes. Ahora creo que es más aburrido que eso: es reducir la decisión. No decidir cada mañana si sales. Decidirlo una vez, en serio, y después limitarte a cumplir.

Y luego está la cámara

Empecé a grabar estas salidas por una razón egoísta: para no poder mentirme. Si hay un archivo con fecha, la excusa no funciona. Con el tiempo se convirtió en otra cosa —en la forma en la que cuento lo que hago— pero el origen sigue ahí.

Si sales mañana a las seis, no lo hagas por el vídeo. Hazlo y ya. El vídeo es lo de menos.